MUJERES ACTIVISTAS

 
Mujeres Activistas Julliet Mitchell

JULLIET MITCHELL

 

Profesora de literatura, psicoanalista y feminista.

 

“Definir cómo tiene que ser una mujer cierra el futuro. Y en esta revolución no sabemos qué va a ser un hombre y una mujer, es un futuro abierto”. Esta frase pertenece a Juliet Mitchel, profesora de literatura inglesa, activista de la Nueva Izquierda, psicoanalista y feminista.

 

Mitchell ha escrito diversos libros y publicaciones, de entre los que destacan su artículo, Mujeres: La Revolución Más Larga (New Left Review, 1966), donde realiza un análisis exhaustivo sobre la opresión de las mujeres en el Reino Unido; y su famoso libro, Psicoanálisis y Feminismo: Freud, Reich, Laing y las Mujeres (1974), en el que trata de reconciliar el psicoanálisis con el feminismo. Además, cabe subrayar su valioso papel como fundadora del Centro de Estudios de Género de la Universidad de Cambridge.

 

Aquí os dejamos un extracto de la entrevista que, en 2016, realizaron a Juliet Mitchell en The Clinic , donde deja entrever su forma de entender el psicoanálisis y el feminismo.

 

El feminismo ha rechazado al psicoanálisis debido a conceptos como la envidia al pene, la supremacía fálica, la anatomía como destino predeterminado. ¿Qué validez tendrían hoy estos conceptos?

Son conceptos que hay que mirar de manera crítica, no como hace cuarenta años. Por ejemplo, la envidia al pene no es al pene, sino una representación de la envidia al poder. Y aunque se trate de una representación, desde el feminismo no se usa mucho. ¿Acá se usa esa expresión?

 

¿Y de qué manera crees que el saber del psicoanálisis sobre el deseo inconsciente podría aportar al feminismo?

Ayuda a comprender la repetición compulsiva por la cual, sea lo que sea que las mujeres ganamos, volvemos siempre a la posición de segundo sexo. Los seres humanos tenemos, junto a la tendencia de movernos hacia delante, una tendencia regresiva representada por la pulsión de muerte, esta pulsión conservadora de ir hacia atrás. Y el psicoanálisis sirve para comprender este impulso que nos lleva a mantener el statu quo y hace del cambio algo tan difícil.

 

¿La idea de que el psiquismo femenino se orienta hacia la pasividad es una forma de empuje hacia atrás? ¿O habría placer en el sometimiento?

Esa posición femenina es algo disponible para ambos géneros, pero el problema es que siempre ha sido devaluada, denigrada. La segunda ola feminista apuntaba a que los hombres también pudieran disponer de su lado pasivo. La pasividad tiene un rol positivo en las relaciones, para poder comprender al otro. Por ejemplo, ¿cómo comprender el llanto de un bebé si no es a través de la pasividad frente a esa acción?

 

Pero a las mujeres nos cuesta seguir viendo la pasividad como algo tan positivo. ¿Se puede aspirar a un amor sin pasividad?

Todos queremos ser sujetos y no objetos, es legítimo que las mujeres queramos estar del lado de la actividad y no del objeto pasivo. Ahora, si ninguno de los géneros tiene apertura a ponerse del otro lado, se pierden la posibilidad y los beneficios de entender al otro, y se cae en mirarse sólo a uno mismo. Necesito pasividad para entender cómo te sientes, es importante para el amor. Pero ha sido devaluado por asociarse a un grupo social oprimido, las mujeres.

 

Algunas mujeres dicen temerles a las feministas, se sienten criticadas si juegan a sexys o se depilan, porque las acusan de “regalonas del patriarcado”.

Eso es profundamente antifeminista. El feminismo implica no estar en contra de otras mujeres. Definir cómo tiene que ser una mujer cierra el futuro. Y en esta revolución no sabemos qué va a ser un hombre y una mujer, es un futuro abierto. No podemos definir una posición ideal.

 
Mujeres Activistas Ellen Key

ELLEN KEY

 

Activista feminista, pacifista, educadora y escritora 

“La educación puede dar una habilidad, pero una educación liberal puede dar dignidad”. Esta cita resume la visión de la educación y del mundo de Ellen Key, quien logró que sus teorías sobre la vida familiar, el pacifismo, el feminismo, la ética, las personas y la infancia hayan transcendido en el tiempo, hasta el punto de que sus ideas han sido base de la pedagogía moderna.

Nació en 1849 en Sundsholm, Suecia, en el seno de una familia acomodada. Avanzada la década de 1880, su pensamiento se hizo más radical, afectando en un principio a sus creencias religiosas y, más tarde, a su manera de ver la sociedad en general. Trabajó como maestra, primero en una escuela femenina y posteriormente en el Instituto Obrero de Estocolmo, donde impartió clases de literatura, historia, arte e ideas contemporáneas. 

A partir de 1900, debido al reconocimiento e influencia que empezó a tener su pensamiento y lucha activa por la causa feminista, fue llamada para impartir seminarios en varios países. Es en esta etapa cuando comienza a escribir: en un primer momento dedicándose a los ensayos literarios, y más adelante centrándose en la libertad de expresión, la lucha social, el desarrollo individual y la libertad personal.

Ellen introdujo una visión revolucionaria para su época, sus ideas sobre la igualdad entre hombres y mujeres, el matrimonio, la cultura, la infancia y la política dieron lugar a grandes debates y fuertes resistencias.

 

Fue una defensora del sufragio femenino y luchó para que las mujeres suecas tuvieran los mismos derechos que los hombres. Fue una vanguardista, dio gran importancia a la vida de las niñas y los niños y propuso una educación sin castigo, basada en ofrecer la máxima libertad, buscar su personalidad y potenciar su desarrollo personal. La finalidad de este enfoque era que cada niña y cada niño se convirtiera en un ser libre e independiente; a la vez que responsable y considerado con las demás personas. También buscó la incorporación de hombres a la labor educativa, implicó al Estado en la enseñanza y propuso la creación de escuelas mixtas.

 

Fuentes:


    • “Mujeres que se opusieron a la primera guerra mundial” de Mujeres de negro contra la              guerra, editado por Malatesta.
 

    • “Ellen Key. (1849-1926)” de Thorbjörn Lengborn, publicado en Perspectivas: revista                    trimestral de educación comparada, editada por UNESCO: Oficina Internacional de Educación.
 

    • “El siglo de los niños, de Ellen Key” de César Evangelio, publicado en la sección de                      pedagogía de juguetessomosnosotros.com.
 

    • “Ellen Key. Feminista, pedagoga y escritora sueca” de Ana S, publicado en                                      mujericolas.blogspot.com.

 
Mujeres Activistas Giulia Tamayo León

GIULIA TAMAYO LEÓN

 

Activista feminista, abogada, educadora  
 
“Cada persona somos lo que hemos amado durante nuestra residencia en la tierra, lo único que nadie podrá arrebatarnos. Amar, construir nuestra felicidad y apoyar a la de otras personas, esa es nuestra tarea en la vida, que demasiadas veces se olvida o se posterga”. Estas son las palabras de Giulia Tamayo, “una activista a la que nadie puso de rodillas”, así la describía el obituario de “El País” que daba la noticia de su fallecimiento el 9 de abril de 2014, tras una larga batalla contra el cáncer, la última de muchas otras que libró.

Giulia fue abogada, feminista y activista infatigable por la defensa de los derechos de las mujeres. Miró cara a cara al sufrimiento y al horror humano con una mirada plena de amor, vivió sin establecer límites entre lo personal y lo político mientras alzaba la voz ante la injusticia y lanzaba un mensaje transformador y de esperanza.

Fue una investigadora humanista y presente en la realidad. En 1984 se unió al Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, una de las primeras organizaciones de educación popular de mujeres de su Perú natal, donde brindó asistencia legal a mujeres víctimas de violencia de género y explotación sexual. Años más tarde dirigiría esta organización. En 1987 se integró en el Comité de América Latina y el Caribe para la defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM), encargándose de investigar la violencia contra las mujeres ejercida por los servicios públicos de salud de Perú. Desveló cómo el Gobierno de Fujimori forzó la esterilización de cientos de miles de mujeres a través del llamado Programa de Anticoncepción Quirúrgica (AQV). A partir de su informe “Nada personal”, inició una campaña para frenar estas esterilizaciones forzadas y otras formas de violencia y discriminación contra las mujeres. En 1990 fundó Raíces y Alas, colectivo de mujeres y varones para trabajos sobre Género, Derechos Humanos y Buen Vivir, desde donde pudo interconectar Género y Derechos Humanos, dos enfoques que entretejió y difundió a lo largo de su vida.

Tanto por su labor de investigación como de denuncia fue amenazada y perseguida en su país por paramilitares y Sendero Luminoso, sufriendo un atentado que buscaba acabar con su vida. En 2001 se vió obligada a exiliarse a España apoyada por Amnistía Internacional, residiría en Aluche. En esta organización continuó su activismo contra las violaciones de derechos humanos. Durante su exilio, de la misma forma que recorrió Perú para romper el silencio de las víctimas de la esterilización forzada, recogió testimonios de mujeres victimas de violencia sexual y tortura en Colombia, República Democrática del Congo o Haití. Al referirse a todas aquellas mujeres a quienes escuchó y defendió puso el foco, más que en la condición de víctima, en su capacidad para levantarse; usando las palabras de Giulia: “En los escenarios más adversos, la libertad, incluso cuando es atropellada, es creadora (…) lo que te quiero contar es cómo las personas se reconstruyen en un mundo tan devastado”.

En España decidió escuchar a “quienes buscaban a sus familiares en fosas comunes” exigiendo derecho a la verdad, justicia y reparación, investigó y denunció los crímenes de la guerra civil y el franquismo, e hizo campaña por el derecho a la vivienda mientras acompañaba a víctimas de desalojos forzados y de otras violaciones de derechos económicos, sociales y culturales perpetrados durante la crisis financiera.

Giulia transformó la indignación en lucha, vivió comprometida por la defensa de la dignidad y amplió la voz de quienes veían silenciada la suya exigiendo justicia, así lo reflejó en su último discurso al recibir en Montevideo el premio Lima Warmi que conmemoraba el 20ª aniversario de la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer: “Admito mi peligrosidad hacia los tiranos, incluidos los expertos en aconsejar brutalidades. Confieso ser el tronco impertinente que se resiste al hacha, el pez que elude ser pescado, soy la arruga que declara su existencia”.

 
Mujeres Activistas Louise Michel

LOUISE MICHEL

 

Activista feminista, anarquista, educadora, escritora y poeta

“Nosotras las mujeres simplemente debemos tomar nuestro lugar sin pedir permiso por ello… Tened cuidado del día en que las mujeres se cansen de todo lo que les rodea y se levanten contra el viejo mundo. Ese día un nuevo mundo comenzará”.

Y por ese nuevo mundo luchó obstinadamente Louise Michel durante los casi 75 años de su azarosa vida. “Representaba un nuevo tipo de mujer que es, sin embargo, antigua como la raza humana” llegó a decir de ella Emma Goldman.

Louise Michel ha pasado a la historia del activismo por ser la “precursora del feminismo de la Comuna de París” como la define Clara Serrano en su artículo en el periódico El Diagonal. Pero Louise Michel fue mucho más allá, su actividad en defensa de los “desdichados” empezó desde joven, tanto en el terreno de la docencia donde puso en práctica métodos de pedagogía libertaria, como en sus numerosos escritos narrativos, poéticos, periodísticos, teatrales o en sus conferencias e involucración a pie de calle.

Hoy nos acercamos a su figura para hacernos eco de, quizás, la parte de su vida menos conocida, los 7 años de destierro forzoso en la colonia francesa de ultramar, aún vigente, de Nueva Caledonia, por aquella época una colonia penal.
Tras la breve experiencia de la Comuna fue encarcelada durante 2 años y finalmente condenada a deportación perpetua en 1873, a sus 43 años de edad; aunque sería absuelta tras la amnistía de 1880.  Las casualidades de la vida la colocaron en una de las colonias francesas en la que su población originaria, las y los kanakas, estaban, y siguen estando, en lucha  por su libertad. “Los kanakas buscan la misma libertad por la que nosotros luchábamos en la Comuna” escribió.

Louise Michel era una apasionada de la historia precolonial e indígena así como de la botánica y la biología, llegó a aprender una de las lenguas kanaka, recopiló canciones y leyendas que publicaría tanto allí como en su regreso a Europa, estudió la fauna y la flora del archipiélago Kanaky que envió al Instituto Geográfico de París, y sobre todo, tomó parte en el empoderamiento del pueblo kanaka para su liberación.

Desde el principio empezó a trabajar de maestra con población tanto francesa como indígena, infantil y adulta. Volvió a poner en práctica aquellas metodologías que ya levantaron ampollas en algunas familias de la metrópoli: fomentar la participación de las alumnas, formación de una mentalidad crítica y un sentido de la responsabilidad, prohibición del castigo y una toma de contacto con la naturaleza y el arte.  

No tardaron en aparecer los primeros roces con las fuerzas coloniales pues se quejaban de que llenaban “las cabezas de estos kanakas de doctrinas peligrosas. El otro día oyeron hablar de humanidad, justicia, libertad y otras cosas inútiles”.

En 1878 se produjo un levantamiento aborigen, y justo antes de la revuelta llamaron a la choza de Louise Michel para despedirse de ella, cuenta en sus escritos. Tal como si se tratase de un paralelismo histórico la insurrección kanaka duró dos meses antes de ser aplastada por el ejército francés, lo mismo que la Comuna de París.

Hoy, la lucha por la independencia Kanaky sigue reconociendo a su aliada Louise Michel.

 
Mujeres Activistas Emma Goldman

EMMA GOLDMAN

 

Activista feminista y anarquista, pionera en la lucha por la libertad e independencia de las mujeres.

 

“Living my life” (Viviendo mi vida) fue el título con el que Emma Goldman bautizó su autobiografía publicada en 1931, tras una vida de lucha y activismo.

Nacida y criada en los guetos judíos de lo que era el imperio zarista ruso, en la actual Lituania, desde pequeña no se dejó atar ni por las obligaciones familiares ni sociales de su entorno. 1869 fue el año de su nacimiento, justo un siglo antes de uno de los iconos de la libertad sexual y la contracultura contemporánea: el festival de Woodstock, en los Estados Unidos. Y no es solo una coincidencia, ya que las ideas, la pasión y la dedicación de Emma Goldman siguen inspirando a activistas de hoy en día. Emma Goldman habló de libertad, una libertad entendida desde la parte más intrínseca de cada una que irradie a todas las esferas de la vida: "I want freedom, the right to self-expression, everybody's right to beautiful, radiant things." (Quiero libertad, el derecho de expresarse libremente, el derecho de cada una a las cosas bellas, radiantes)1.

Emma Goldman dedicó su vida a la creación de un nuevo orden social. Convencida que la organización política y económica de la sociedad moderna era fundamentalmente injusta, represiva y explotadora, abrazó los ideales anarquistas por su visión de libertad, armonía y de una verdadera justicia social. Confiaba en la inherente naturaleza buena de las personas por lo que una sociedad de hombres y mujeres libres crearían el sistema más productivo y justo posible.

Pero la libertad no se consigue sola, hay que luchar por ella, lo que le condujo a liderar muchas causas controvertidas e incómodas, tanto para el poder imperante como para ciertos sectores activistas de su época. Una oradora elocuente e impulsiva, una escritora de lenguaje preciso, se convirtió en abogada de la libertad de expresión, la libertad sexual y el aborto, la igualdad e independencia de las mujeres, la homosexualidad, de la religión como yugo, el cambio hacia un nuevo paradigma de educación y de los derechos y organización de las y los trabajadoras/es. De esa manera se fue ganando la fama de “extremadamente peligrosa y una de las dos anarquistas más peligrosas de Estados Unidos”2. País donde residió desde 1885 hasta 1919, año en que fue deportada a Rusia.

Conoció la revolución rusa y se desencantó por su falta de libertades, advirtió de los peligros del nuevo fascismo mientras vivía en diferentes países de Europa, trabajó con la CNT-FAI en su lucha contra el fascismo durante la guerra civil española y mantuvo su incansable lucha hasta 1940 que falleció en Toronto. Sus restos descansan hoy cerca de la plaza Haymarket en Chicago, lugar de la masacre de activistas en mayo 1886, uno de los puntos de inflexión de su vida que la puso definitivamente en la lucha activa contra las desigualdades y la libertad de las personas, con un eco especial en las mujeres:

“El desarrollo de la mujer, su libertad, su independencia debe venir desde y a través de ella misma. Primero asentando su personalidad y no como un objeto sexual. Segundo, negando a cualquiera el derecho sobre su cuerpo, ya sea como criada de dios, del estado, de la sociedad, del marido, de la familia, etc... Liberándose ella misma del miedo a la opinión pública y de su castigo”. 3

1 Living My Life, New York: Alfred A. Knopf, 1931, 56.

2 United States Attorney Francis Caffey, July 12, 1917, National Archives.

3 New York: Mother Earth Publishing Association, 1910, 217.

ARTÍCULO DE Jorge González Guillamón.

 
Mujeres Activistas Valerie Jane Morris Goodall

VALERIE JANE MORRIS GOODALL, DBE, Ph.D.

 

Es naturalista, activista y una de las primatólogas más relevante de la etología contemporánea. Madre de un hijo. Desde hace más de 55 años lleva a cabo un estudio de campo sobre el comportamiento de los chimpancés en África. Sus aportaciones sobre el desarrollo y uso de herramientas y los comportamientos empáticos y compasivos en chimpancés salvajes -capacidades que hasta entonces sólo se atribuían a la especie humana-, revolucionaron el paradigma científico en los años 70.

En 1977 fundó el Instituto Jane Goodall (IJD), una organización global sin ánimo de lucro, cuyos objetivos se centran en la Investigación de la vida salvaje y la Conservación de la biodiversidad. Está presente en 30 países, incluida España desde 2007. El equipo del IJG España desarrolla programas de investigación y conservación de chimpancés salvajes en Senegal, así como de desarrollo sostenible y educación ambiental con la comunidad local. En Congo, el IJGE apoya al Centro de Rehabilitación de Chimpancés de Tchimpounga, con 160 individuos rescatados (www.janegoodall.es).

 

Su forma de entender nuestra relación con las otras especies animales nos plantea la responsabilidad de vivir en estrecho contacto con ellos; de aprender a conocerlos y a entenderlos para poder protegerlos y evitar su extinción, atendiendo a la importancia que tiene cualquier animal como individuo, con su propia personalidad e idiosincrasia.

 

Autora de más de 25 libros, entre los que destacan los clásicos “En la senda del Hombre” o “A través de la ventana”, en la actualidad, Jane Goodall dedica la mayor parte de su tiempo a sensibilizar, educar y promover estilos de vida más sostenibles en todo el planeta

 
Mujeres Activistas Emma Goldman

BERTA CÁCERES

Líder indígena, feminista y activista hondureña reconocida internacionalmente por su lucha en defensa del medio ambiente. Su madre, partera y activista social, dio amparo a muchas personas refugiadas de El Salvador y su hermana, Agustina Flores, también es activista medioambiental. Estuvo casada con un dirigente indígena salvadoreño con quien tuvo 3 hijas y 1 hijo.

 

Pertenecía al pueblo lenca, principal etnia de Honduras. En 1993 fundó el COPINH, organización que defiende los derechos de las y los lencas. A partir de ese año lideró diversas campañas medioambientales destacando la movilización contra la presa hidroeléctrica del Agua del Zerca, con la que se enfrentó a una corporación de empresas (nacionales e internacionales) que habían violado la legislación internacional al no consultar a las comunidades afectadas. Su construcción, en el río Gualcarque, afecta gravemente al acceso al agua, alimentos y materiales medicinales de las comunidades indígenas, además de ser considerado un río sagrado. En la tradición lenca, los espíritus femeninos están en los ríos y las mujeres son sus principales guardianas. A finales de 2013 algunas empresas extranjeras se habían retirado del proyecto debido a la presión ejercida por el COPINH.

 

Berta Cáceres recibió amenazas de muerte durante años y, el 3 de marzo de 2016, se hicieron realidad. La mañana de ese día accedieron a su vivienda y murió tras ser tiroteada. Todavía hoy sus hijas e hijo siguen exigiendo justicia y que se realice una investigación imparcial sobre su asesinato.

Lucía Sánchez Saornil

LUCÍA SÁNCHEZ SAORNIL

Para Lucía Sánchez Saornil (Madrid 1895/Valencia 1970) al igual que en el Ultraísmo, movimiento literario del que fue una de sus impulsoras, la poesía se debía convertir en un fin en sí misma.

 

Luchó durante toda su vida por la libertad de las mujeres desde un humanismo integral, como lo llamaba ella. Para Lucía el “feminismo es sustantivo, de dentro a afuera, expresión de un “modo”, de una naturaleza, de un complejo diverso frente al complejo y la expresión y la naturaleza masculinos” 2.

 

La desigualdad entre hombres y mujeres  “-con la excepción de una media docena de tipos de pensamiento correcto-”3 , se da en toda la sociedad con independencia de la ideología que se tenga: anarquista, burguesa, etc... “Y todo esto deriva de la noción más falsa que la humanidad ha logrado inventar. La supuesta 'inferioridad de las mujeres'”.

 

3, Lucía Sanchez Saornil trabajó en pro de construir “una sociedad más justa y humana”2.

 

Durante su juventud se sumergió en la actividad poética, escribiendo en revistas literarias como “Quijote” “Grecia”, “Tableros”, “Plural”, “Manantial” y “La Gaceta Literaria” bajo el seudónimo de Luciano de San-Saor al principio, para evitar problemas debido a la temática erótica de algunos de sus versos. En su poesía hay una evolución de lo femenino, derivando en su etapa ultraístas en algo “felino y moderno, vorágine de la modernidad que se inscribía en el cuerpo no maternal de la mujer” 4. A pesar de ser una de las fundadoras del movimiento Ultraísta de 1919 no aparece en muchas de las antologías de dicho movimiento.
 
Ya en la década de 1920 se adhirió a la CNT, organización en la que realizó un arduo trabajo y en la que llegó a tener un cierto grado de responsabilidad. Aquí desarrolló una amplía actividad teórica y práctica. Publicó en revistas de enfoque revolucionario como Tierra y Libertad, Solidaridad Obrera de Barcelona, C.N.T. de Madrid y fue redactora jefa de la revista Umbral en Valencia. En sus artículos trató y criticó temas como el matrimonio, al que llegó a equiparar con la prostitución cuando las mujeres, víctimas de la opresión masculina, carecían de un salario propio y de un cierto grado de emancipación moral; la maternidad y esa  sublime misión de ser madre mientras se anulaba a la mujer concebida como ser pensante.

En el año 36, antes del comienzo de la contienda civil española, une fuerzas con Mercedes Comaposada  y  Amparo Poch para fundar, dentro de la CNT, la organización “Mujeres Libres”, llegando a contar con 20.000 afiliadas en la zona republicana. La organización se propuso diseñar espacios colectivos que facilitaran el encuentro y la capacitación laboral y educacional de las mujeres de la clase obrera y, además, les proporcionara independencia respecto al resto de organizaciones libertarias regidas por los hombres. Debido a su visión de que la lucha de clases no puede estar por encima de la emancipación de las mujeres y que la verdadera lucha empieza en la propia casa, se ganó el descrédito y las descalificaciones de muchos.

Una vez acabada la guerra y tras su vuelta de Francia se recluyó en otro exilio, esta vez interior. Y aunque en la era franquista se vio obligada a esconder su vida sentimental y sexual “la asunción del lesbianismo por parte de Lucía Sánchez Saornil deviene pionera, ya que la relación sentimental y sexual no normativa que mantuvo con América Barroso, extremadamente libre y visible en ciertos círculos (sobretodo antes de la guerra), se convierte en uno de los primeros testimonios de afirmación de la homosexualidad femenina en España”.4

1 Extracto del poema “Himno de mujeres libres” de Lucía Sanchez Saornil.  
2 “ Lucía Sanchez Saornil. Poeta, periodista y fundadora de mujeres libres”. La Malatesta editorial 2014.
3 Artículo “La cuestión de la mujer en nuestras filas”, Lucía Sanchez Saornil. Solidaridad Obera, núm. septiembre- octubre 1935.
4 Artículo “Lucía Sanchez Saornil, una vida y una obra alternativas a la sociedad de su tiempo”, Luz Sanfeliu Gimeno. Universitat de Valencia.